(filibustero m. Nombre de ciertos piratas que en el siglo XVII actuaban en el mar de las Antillas)
domingo, 29 de marzo de 2015
sábado, 28 de marzo de 2015
martes, 24 de marzo de 2015
domingo, 22 de marzo de 2015
sábado, 21 de marzo de 2015
lunes, 16 de marzo de 2015
¿Sueñan los droides con cyborgs asesinos?
"Aquellos criados como esclavos, esclavizaran a sus descendientes"
Dicho popular Titusino
domingo, 15 de marzo de 2015
Interludio XVII
Diup se alejaba pensativo. Resultaba increíble pensar que la violencia podía aparecer de pronto, al girar una esquina. No en los bajos fondos de algún planeta del borde exterior, si no aquí en Recopia, en el propio espaciopuerto, tan solo caminar, y encontrarte a un hombre apuñalado por asuntos turbios que no quería revelar.
Un contrabandista y un ajuste de cuentas en público, que duda cabe, pero el concepto era ese, y demostraba que cualquiera, en el momento mas inesperado, podía ser golpeado por la violencia mas primigenia en forma de atracadores, piratas espaciales, o como un daño colateral de la Alianza Rebelde. A este hombre le había tocado una puñalada profunda y muy envenenada, asestada sin duda por algún camorrista profesional que se ganaba la vida con estas cosas. Una vergüenza que esa gentuza pudiese vivir mezclada con honrados ciudadanos.
miércoles, 4 de marzo de 2015
Pizza time
Lo bueno del Imperio, es que paga las pizzas.
#StarWars #Pizza @legion501 @501stLegion pic.twitter.com/EfBv4q3Usx
— Tzimize ™ (@tzimize) marzo 4, 2015
domingo, 1 de marzo de 2015
Interludio XVI
- "Como primera medida, recomiendo desplegar bombarderos e interceptores en el perímetro en previsión de que esa o esas naves intentasen un suicidio intentando romper el bloqueo" -El holograma del Capitán respondía a las preguntas con la debida seriedad, y aunque su rostro mantenía una adecuada mascara de cotidianidad, para una interlocutora experta en la lectura en frío como Ysanne, no podía ocultar su desagrado por estar atado de forma tan (a sus ojos) absurda.
domingo, 22 de febrero de 2015
Interludio XI
La sorpresa había sido tal que el impacto de la acera en su frente no pareció ni relevante, mientras intentaba mover sus pulmones para continuar respirando. El hombre llego junto a él y le dio la vuelta mientras le daba sopapos en la cara; "¡oiga, oiga!". Nunca pensó que fuese a morir así, de improviso, solo, sin servir para nada, sin saber quien lo había matado, y con el hedor de Recopia impregnándolo todo. Larga vida a la Alianza.
lunes, 2 de febrero de 2015
Interludio XV
La pantalla de datos continuaba sin nuevos registros por mucho que la mirada de odio de Ysanne la atravesase. Sin duda su agente había considerado oportuno infiltrarse en ese grupo por alguna razón que, análisis en mano, no alcanzaba a ver. Y cuantas mas horas dedicase al problema, mas posible es que se obturase una vez había explorado todos los ángulos del problema. Aunque el reloj continuaba corriendo
No.
No todos.
Algo se la estaba escapando. Algo se la tenía que estar escapando. Incluso a ella.
Se recostó en su sillón cruzando las manos y concentrándose en el problema; pieza por pieza, capa por capa, jugada tras jugada.
Dado que había bloqueado sus comunicaciones, cuando escuchó que el miniproyector de escritorio a su espalda se abatía y activaba, contuvo su ira, ocultó su miedo ante la posibilidad de que el plazo se hubiese terminado antes de lo previsto, y se giro con su cara mas fría e impasible.
- "Lord Vader, ¿me contactais para ofrecerme nueva inteligencia? Seguimos trabajando en una forma de contacto. En estos momentos no puedo destinaros demasiado tiem..."
- "Usted me atenderá cuando yo lo solicite, Ysaard. Mi escuadrilla tiene un nuevo objetivo. Queda al cargo de su operación. No volveré a escuchar mas excusas sobre su agente, arreste o acabe con el resto de células rebeldes o la próxima llamada no será informativa, Directora"
No.
No todos.
Algo se la estaba escapando. Algo se la tenía que estar escapando. Incluso a ella.
Se recostó en su sillón cruzando las manos y concentrándose en el problema; pieza por pieza, capa por capa, jugada tras jugada.
Dado que había bloqueado sus comunicaciones, cuando escuchó que el miniproyector de escritorio a su espalda se abatía y activaba, contuvo su ira, ocultó su miedo ante la posibilidad de que el plazo se hubiese terminado antes de lo previsto, y se giro con su cara mas fría e impasible.
- "Lord Vader, ¿me contactais para ofrecerme nueva inteligencia? Seguimos trabajando en una forma de contacto. En estos momentos no puedo destinaros demasiado tiem..."
- "Usted me atenderá cuando yo lo solicite, Ysaard. Mi escuadrilla tiene un nuevo objetivo. Queda al cargo de su operación. No volveré a escuchar mas excusas sobre su agente, arreste o acabe con el resto de células rebeldes o la próxima llamada no será informativa, Directora"
martes, 27 de enero de 2015
Interludio XIV
Dixxar se tapó media cara con su mano, para ocultar su rostro bajo la falsa apariencia de protegerse del perenne olor de la atmósfera de Recopia.
En la maloliente calle no había cambios. El repulsor estaba donde debía, con la carga explosiva que él mismo había colocado con disimulo cuando Ulrick consideró que aquel era el lugar para la emboscada. La calle tenía poco transito, un par de alienigenas, uno que recordaba a uno de esos jawas del maldito Tatooine, y un grupo de humanos que cruzaba jocosamente conversando sobre sus máscaras de oxígeno. Y eran bastantes para lo que habían estado viendo desde sus ventanas en el segundo piso las últimas horas.
Cruzó la calle obviando el repulsor, y giro hacia la izquierda, alejándose del repulsor para vigilar la zona. No vio nada que atrajese su atención, por lo que giró en la primera a la derecha para rodear el edificio que se encontraba enfrente de su posición. En todo el perímetro no vio nada que llamase su atención, por lo que entró de nuevo por la calle del repulsor, desde el sur, comprobando que sus compañeros Ulrick, Walter, Ronton, y Priss estaban razonablemente bien camuflados.
Entro en el edificio frente al suyo, también aparentemente de almacenes, ignorando los elevadores y paseando por el brillante y verde suelo jaspeado hasta localizar la única escalera por la que subir, (para ganar algo de tiempo, ojear un poco y escuchar).
El edificio sonaba silencioso, sin ruidos delatores de persianas subiendo o bajando para dar entrada o salida a las decenas de almacenes que este edificio de 4 plantas debía albergar entre sus pasillos.
Con su mejor cara ensayada de "estoy buscando el almacén que me han dicho", paseó por unos silenciosos pasillos, solo acompañado del ruido de sus botas, para ver en que entorno se encontraba realmente. Esperaba encontrar un AC1 flotante, pero desde luego no era el caso, o al menos no en esta segunda planta.
Tomó posición, como si de una columna se tratase, junto a una ventana cerrada de plastividrio, vigilando la esquina por la que necesariamente tendría que llegar su atacante, y empezó a dejar pasar el tiempo, mirando de tanto en tanto hacia la calle, y los extremos que controlaba de la misma.
Un tiempo después, escuchó funcionar un elevador, y se preparó para ponerse en movimiento otra vez buscando su almacén. Pero el elevador pasó del segundo piso, hasta el tercero, y allí los pasos delataron a un varón solitario que iba directo hacia su almacén, abriéndolo, operando bultos en él durante minutos, retirando una caja metálica llena de algo, y llevándosela al hombro, probablemente. Nadie más entró en ese tiempo al edificio, y Dixxar controló como el hombre salía del edificio y se marchaba. Buscó las miradas de sus compañeros, enfrente, que le transmitieron tranquilidad y control sobre lo que acababa de suceder.
Continuó pasando dejando correr el tiempo. Ahora era momento de hacer otra comprobación de la zona. Con una mirada a los compañeros del otro lado de la calle, abandonó el edificio y tomó posición en esta ocasión al sur de la calle, bajo su mirada, solo unos minutos hasta que vio que casi nadie pasaba por ella ni había nada fuera de lo normal. En esta ocasión rodeo el bloque de la derecha, controlando la zona. Parecía segura. Nada indicaba que nadie fuese a aparecer en su emboscada por muchas mas horas que dejasen pasar.
Fue unos pasos después de convencerse, cuando unos técnicos en un tejado cercano, sobre otro edificio aparentemente de almacenes, llamaron su atención. No eran humanos, y por alguna razón la pareja le resultó sospechosa.
Entonces sucedieron dos cosas.
Un vibrofilo ardiente se clavó con confianza y decisión en su espalda.
Antes de casi sentir el dolor, un pesado guante lo agarró igualmente desde atrás por la mandibula, apretando, y la sacudida eléctrica le hizo caer sobre la acera de aquella calle casi desierta, y en una oscura inconsciencia, antes de poder elaborar ningún pensamiento sobre los operarios del tejado.
miércoles, 21 de enero de 2015
Legión 501 en Santurtzi
#starwars ¿A que esta foto de @legion501 en #santurtzi no la habíais visto? Teneis videos en https://t.co/CjS6IM7xVg pic.twitter.com/yZbVHJqdzS
— Tzimize ™ (@tzimize) diciembre 27, 2014
Today's #501stPicOfTheDay comes to us from @tzimize pic.twitter.com/NVYKN5Hpyi
— 501st Legion (@501stLegion) diciembre 28, 2014
Todo lo que fue en twitter la exposición de Santurtzi, aquí.
lunes, 19 de enero de 2015
Interludio X
Valdéz y Rick se alejaban por delante, siguiendo la calle recta del mercado, por la derecha de las tiendas, sobre la mitad de la acera que los tenderetes dejaban libres, y por donde mucha menos gente transitaba, haciendo el caminar mas fluido.
Obviamente sin ninguna clase de práctica, experiencia, ni entrenamiento, Valdéz no podía caminar al lado suyo, pues les convertía a los dos en un claro objetivo si alguien les estuviese siguiendo desde el puesto donde habían recogido las coordenadas espaciales. Así que tendría que ser un comando bien entrenado como él el que les siguiese desde atrás vigilando que nadie les siguiese fuera del mercado de regreso al carguero.
Un entorno urbano daba casi infinidad de recursos para el comando entrenado.
Invisible a plena luz, Dan seguía a Valdéz y Rick a una distancia prudente comprobando que ni ellos eran conscientes de que les seguía, ni nadie les seguia a su vez. Estas misiones urbanas sin duda podían explotar en cualquier momento, pero para Dan eran preferibles antes que infiernos de trinchera o de infiltración. Mientras veía a Rick y Valdéz subir con prisa las escaleras que llevaban a una de las muchas plataformas de aerotaxis que cubrían el mercado, Dan se tranquilizó recordando su entrenamiento y que había muchos recursos a disposición de un comando habilidoso y múltiples oportunidades para... La puñalada lo tomó por sorpresa, entrando por la parte baja de la espalda.
Prácticamente se sorprendió una vez la hoja salió de su espalda, en su cintura, cerca de su columna.
Su instinto, potenciado por la sorpresa, fue desenvainar el vibrofilo oculto y sajar con un medio giro a la altura del cuello, estimando la altura de su atacante, pero apenas una exhalación salió de su boca mientras intentaba sin éxito agarrar su vibrofilo con un codo que no articulaba y unos dedos rígidos como piedras.
La parálisis se extendía por su cuerpo de forma instantánea mientras terminaba descordinadamente de girarse para encarar a su atacante. Allí no había nadie, tan solo viandantes en un sentido y en otro. Tan solo alguna mirada a medio camino entre la sorpresa y la vergüenza ajena, mientras intentaba hablar y comprobaba que su garganta de cemento no le respondía mas que para dejar ir el aire. Mientras las piernas le fallaban y veía el suelo venir hacia él sin poder interponer su manos, solo un hombre a unos metros arrancó a correr hacia él de frente al grito de "¡oiga, oiga!"
La sorpresa había sido tal que el impacto de la acera en su frente no pareció ni relevante, mientras intentaba mover sus pulmones para continuar respirando. El hombre llego junto a él y le dio la vuelta mientras le daba sopapos en la cara; "¡oiga, oiga!". Nunca pensó que fuese a morir así, de improviso, solo, sin servir para nada, sin saber quien lo había matado, y con el hedor de Recopia impregnándolo todo. Larga vida a la Alianza.
Apartados, en una plataforma de aerotaxis, Rick se apresuraba a tomar la única plaza del repulsor, dejando a Valdéz en espera de que llegase el próximo, ambos con prisa por desaparecer del mercado, y del tumulto del puesto de animales, hacia una seguridad que no podían saber que no sería tal.
domingo, 18 de enero de 2015
miércoles, 10 de diciembre de 2014
martes, 2 de diciembre de 2014
viernes, 14 de noviembre de 2014
Lasers y blasters
Existen dos grandes tipos: los lásers y los blásters, estos últimos normalmente son armas de pequeño tamaño o artillería planetaria. Son más modernos que los lásers y tienen un funcionamiento diferente, ya que libera gas explosivo a la cámara de conversión, donde se ioniza y en estado de plasma es conducido a través de un módulo donde es de nuevo excitado para obtener un rayo de partículas polarizado y uniforme. Este rayo es finalmente focalizado gracias a un cristal prismático y llevado a una nueva cámara de refinado, que es convertido en la descarga final del arma. Todo ello en una milésima de segundo. Obteniendo mayor potencia cuando funcionan con paquetes de energía de células criogénicas ionizadas. Tienen la ventaja de logar un índice de fuego e intensidad superior, aunque pierden distancia y precisión, así como un mejor ajuste en el rango y poder de disparo: desde aturdir, hasta carbonizar un cuerpo. Pero la desventaja de tener menor potencia que los cañones láser y suelen ser más eficaces en una atmósfera que en el espacio.
De esa manera lo usual es equipar los cazas y naves de todos los tamaños con cañones láser (acrónimo de luz por emisión estimulada de radiación). Sus disparos se mueven a una velocidad más lenta que la luz y tiene una naturaleza explosiva, energizando en su interior el gas que utiliza como munición.
Este armamento de alta energía tiene una potencia muy dispar y existe en configuraciones muy diversas: desde cañones láser sencillos y gemelos, cuatricañones láser y cuatribaterías láser, solo por citar algunos. Una variante de arma supercargada y de doble fase es conocido como turboláser, existiendo turbolásers estándar y pesados, cañones turboláser simples y dobles, baterías turboláser, bibaterías y cuatribaterías turboláser en destructores clase Victory u óctuples en la clase Imperial. Para generar el disparo se estimulan gases blasters muy energizados (normalmente gas tibanna que tiene un 52,5% de eficiencia, aumentando al 79,6% con el refinado) en una potente carga de energía producida por un generador, que emite una onda de fotones alimentada y canalizada a través de una lente antes de salir del tubo del cañón.
Cuanto mayor es la cámara de gas y la carga de energía, y mejor la lente, más potente y devastador resulto el rayo. Los turbolásers superan en el doble o el triple el alcance de los cañones láser convencionales. Para conseguir esto la energía entra en un activador e interactúa con un chorro de gas energizado. Esto provoca un sobrecalentamiento del sistema debido a la masiva acumulación de energía, obligando a tener complejos criosistemas para la refrigeración del arma.
Las naves de combate suelen llevar una combinación de cañones láser y turboláser, aunque las naves capitales como destructores clase Imperial o de tamaño similar tienden a solo tener turbolásers. Estos son usados durante los combates nave contra nave o en el bombardeo planetario.
Como demostró la batería pesada de torre XX-9 de Taim & Bak con que estaba dotada la Estrella de la Muerte, estos no son muy útiles para destruir rápidos cazas, como los que los rebeldes tenían en Yavin. Tal vez el arma más poderosa y devastadora creada sea el superláser de la estación de batalla orbital DS-1, más conocida como la Estrella de la Muerte. Este era capaz de destruir completamente un planeta, usando varios rayos de protones planetarios que convergían en un único haz devastador.
El arma instalada en la primera Estrella de la Muerte desarrollaba una potencia de 2.4*10³² watios, con un alcance óptimo de 380.000 kilómetros y un máximo de 420.000. Estaba formado por la energía de ocho haces de materia exótica acelerada y amplificada por gigantescas lentes y bobinas magnéticas de enfoque, cuya energía procedía del núcleo de hipermateria masiva del reactor principal de la estación de combate. El impacto de este haz único podía dividir los átomos de su objetivo en pares de materia y antimateria que se aniquilaban así mismos, creando una singularidad en miniatura que genera una oleada capaz de romper la barrera entre el espacio normal y el hiperespacio. La Estrella de la Muerte era una parte importante de la Doctrina Tarkin, extraída del Comunicado Imperial #001044.92v, también conocida como la Doctrina del miedo para controlar a los planetas rebeldes al Imperio, con la cual se esperaba que solo con la posibilidad de ser completamente destruidos, los diferentes mundos de la galaxia se sometieran al Imperio.
De esa manera lo usual es equipar los cazas y naves de todos los tamaños con cañones láser (acrónimo de luz por emisión estimulada de radiación). Sus disparos se mueven a una velocidad más lenta que la luz y tiene una naturaleza explosiva, energizando en su interior el gas que utiliza como munición.
Este armamento de alta energía tiene una potencia muy dispar y existe en configuraciones muy diversas: desde cañones láser sencillos y gemelos, cuatricañones láser y cuatribaterías láser, solo por citar algunos. Una variante de arma supercargada y de doble fase es conocido como turboláser, existiendo turbolásers estándar y pesados, cañones turboláser simples y dobles, baterías turboláser, bibaterías y cuatribaterías turboláser en destructores clase Victory u óctuples en la clase Imperial. Para generar el disparo se estimulan gases blasters muy energizados (normalmente gas tibanna que tiene un 52,5% de eficiencia, aumentando al 79,6% con el refinado) en una potente carga de energía producida por un generador, que emite una onda de fotones alimentada y canalizada a través de una lente antes de salir del tubo del cañón.
Cuanto mayor es la cámara de gas y la carga de energía, y mejor la lente, más potente y devastador resulto el rayo. Los turbolásers superan en el doble o el triple el alcance de los cañones láser convencionales. Para conseguir esto la energía entra en un activador e interactúa con un chorro de gas energizado. Esto provoca un sobrecalentamiento del sistema debido a la masiva acumulación de energía, obligando a tener complejos criosistemas para la refrigeración del arma.
Las naves de combate suelen llevar una combinación de cañones láser y turboláser, aunque las naves capitales como destructores clase Imperial o de tamaño similar tienden a solo tener turbolásers. Estos son usados durante los combates nave contra nave o en el bombardeo planetario.
Como demostró la batería pesada de torre XX-9 de Taim & Bak con que estaba dotada la Estrella de la Muerte, estos no son muy útiles para destruir rápidos cazas, como los que los rebeldes tenían en Yavin. Tal vez el arma más poderosa y devastadora creada sea el superláser de la estación de batalla orbital DS-1, más conocida como la Estrella de la Muerte. Este era capaz de destruir completamente un planeta, usando varios rayos de protones planetarios que convergían en un único haz devastador.
El arma instalada en la primera Estrella de la Muerte desarrollaba una potencia de 2.4*10³² watios, con un alcance óptimo de 380.000 kilómetros y un máximo de 420.000. Estaba formado por la energía de ocho haces de materia exótica acelerada y amplificada por gigantescas lentes y bobinas magnéticas de enfoque, cuya energía procedía del núcleo de hipermateria masiva del reactor principal de la estación de combate. El impacto de este haz único podía dividir los átomos de su objetivo en pares de materia y antimateria que se aniquilaban así mismos, creando una singularidad en miniatura que genera una oleada capaz de romper la barrera entre el espacio normal y el hiperespacio. La Estrella de la Muerte era una parte importante de la Doctrina Tarkin, extraída del Comunicado Imperial #001044.92v, también conocida como la Doctrina del miedo para controlar a los planetas rebeldes al Imperio, con la cual se esperaba que solo con la posibilidad de ser completamente destruidos, los diferentes mundos de la galaxia se sometieran al Imperio.
sábado, 20 de septiembre de 2014
lunes, 15 de septiembre de 2014
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